El mundo espiritual existe paralelamente al nuestro, es complicado, extraño, y muy complejo, ya que definirlos sería un reto bastante considerable. Pero para que os hagais una idea, en él moran todos los difuntos, y entidades, las cuales, nunca han llegado a ser carne.
Hay varias fases, o más bien, las fases las crean los difuntos, según su estado.
Algunos difuntos se encuentran a oscuras, sin rumbo, y en ocasiones, con ideas fijas y repetitivas.
Otros nisiquiera saben que han fallecido, e intentan retomar la vida, como ellos la conocían.
Están los que son conscientes de todo, y dejan el mundo terrenal, porque ya no tienen sed, ni hambre.
También están los dependientes, que quizás necesiten todavía continuar los posibles vicios o inquietudes que tenían en vida, y se satisfacen, estando al lado de las personas que más se asemejen a su perfil vicioso estando vivos.
Los espíritus elevados son aquellos que han superado todas estas fases y han cumplido con sus cometidos en vida, pudiendo continuar su cometido en el otro mundo.
Los espíritus negativos son aquellos que, la gran mayoría están confundidos, e incluso influidos por otros.
Si una persona ha sido mala en vida, normalmente suele comportarse así en el otro mundo, haciendo mal ageno, de diferentes maneras. Pero como en el lado positivo, el negativo también tiene sus fases.
Los espíritus sin rumbo, que son los que no han encontrado la "luz", o simplemente no han querido ir hasta ella, y así, bagar sin destino.
Hay espíritus con conciencia, que saben lo que se hacen, y les gusta hacer el mal, se sienten dichosos,
y cualquier palabra o frase referente a Dios, les repudia y molesta.
Los hay con ambiciones y deseos, todos basados en hacer el mal a los demás, y en confundir a las personas, para que las cosas les salgan torcidas. Por desgracia, estos espíritus se alimentan absorviendo luz de las personas vivas, para poseer más energía espiritual y así, conseguir más facilmente sus propósitos.
Es cierto que las almas no tienen forma, si no que se muestran como ellos eran en su anterior vida, o simplemente, como ellos se sienten, o como quieren mostrarse.
En muchas religiones, y culturas se dicen de animales malvados, perros, lobos, que se aparecían durante la noche. Estas cosas están relacionadas con los mísmos espíritus, no con animales, porque así es como se quieren mostrar, es su manera de intimidar.
Se dice que cuando un espíritu no muestra su rostro o lo cambia, es que no es de fiar, y oculta algo.
